Degustar el té como un Sommelier


En Sweetea siempre tenemos consultas de lectores que aman leer nuestros artículos pero que no son capaces de encontrar por sí mismos los sabores complejos de cada variedad de té.

Definitivamente, esto es imposible. Todos somos capaces de apreciar sabores y aromas, sólo que, como muchas otras, esta es una habilidad que se aprende. Algunas personas tienen habilidades innatas, como verdaderos Da Vincis. Pero el resto de los mortales aprendemos a pintar y también a saborear un buen té.

Las personas que trabajan en la industria del vino saben bien que el paladar se entrena y que saborear notas complejas como las de algunos tintos no es algo innato, sino que se aprende.

De hecho, así como los Sommelier de vinos han pasado varios años estudiando y permanecen en constante aprendizaje, los Sommeliers de té también estudian en institutos especializados o hacen cursos según su interés particular. En Chile puedes encontrar varios cursos disponibles.

¡Pero aprender es también practicar y leer cuanto material al respecto llegue a tus manos, o a tu pantalla! En general, los especialistas en té han adquirido sus conocimientos durante siglos simplemente confiando en sus sentidos, tomando notas y siguiendo su instinto.

Este es el método que utilizan en general los Sommeliers de té cuando analizan una taza para dar su opinión.

Paso 1: Mirar las hojas secas

Antes de probar nada, mejor es comprobar qué apariencia tienen las hojas, tanto si usas bolsitas o té en hojas. ¿Cómo son las hojas? ¿Están toda rotas o la mayoría son enteras? ¿Hay muchos brotes tiernos?

Paso 2: El aroma de las hojas secas

Detectar algún aroma en las hojas secas suele ser más difícil. Muchas personas lo logran colocando las hojas en un gaiwan que es una tacita de porcelana con tapa donde se colocan las hojas de té con poca agua caliente. Mueves con una cuchara y el calor hará que se liberen los compuestos aromáticos del té. Podrás sentirlos y tomar nota de lo que puedas describir.

Paso 3: Preparar el té

Prepara el té como te indicamos en este artículo y ten en cuenta estos detalles para que no te equivoques y obtengas una bebida con mal sabor.

Ten en cuenta la temperatura del agua y el tiempo durante el cual debes dejar la bolsita o las hojas en inmersión (mientras más tiempo más astringente será tu té).

Aprovecha para sentir el aroma de las hojas mojadas y toma notas de esto. Te ayudará después para elegir tus sabores favoritos.

Paso 4: Observa la bebida

Seguramente has visto trabajar a un Sommelier probando un vino. Antes de llevar un sorbo a la boca lo huelen y también miran desde distintos ángulos, inclinando la copa y verificando si deja residuos en el cristal.

Los especialistas degustadores de té analizan, por ejemplo, cuál es el aspecto del té ya preparado, de qué color, si es claro o es opaco. También lo huelen y se fija si apareció alguna otra nota diferente a los aromas que ya habías apuntado.

También suelen utilizar un recipiente especial llamado “taza de aromas” que tiene la forma de un vaso cilíndrico donde se vierte el té y se tapa con una taza. Al destaparlo, el aroma está mucho más concentrado y se perciben notas más sutiles.

Paso 5: Degustar el té

Llegamos al momento decisivo y del que sacarás la mayor parte de tus conclusiones. Aunque te parezca grosero, el té se saborea igual que el vino: sorbiendo un poco de la bebida con la boca, y sin tragarla, la haces pasar por todas las zonas de la lengua, paladar y costado de la boca. En realidad, los catadores profesionales luego escupen el té porque están probando cientos de muestras, pero no es necesario que lo hagas… ¡tal vez no te inviten otra vez a tomar el té!

Primero concéntrate en la sensación en la boca. ¿El té es un líquido liviano o espeso y almibarado? ¿Estás notando astringencias?

El aroma del té es bastante complejo y es por lo que ha sido consumido durante siglos en todo el mundo.  Sentirás aromas que te golpearán de inmediato mientras que otros sólo se revelarán al final.

Una vez que tomes el primer trago, puedes exhalar para que el aire bañe tu lengua y sentirás esas notas finales del té, esas que comúnmente llamamos “el sabor que me deja en la boca”.

¿Cómo te hace sentir el té? ¿Te sientes energizados, divertido con las notas picantes de un Té Chai, satisfecho con un té negro, relajado con un té de hierbas? Parece algo loco, pero en realidad todo esto se trata de cómo sientes la experiencia de catar el té.

 

Paso 6: Saca tus conclusiones

Tal vez te sorprendas, pero en estos pasos no hay una respuesta correcta y otras incorrectas. Todos experimentamos de diferentes maneras. Los sabores que pueden parecerles frescos y estimulantes a algunas personas puede parecerlos sosos a otras.

Haz una de estas sesiones de degustación en forma informal con amigos. Comparen después las notas que tomaron o las sensaciones que describen. Es fascinante conocer los que otras personas experimentan al beber el mismo té.

Y si tienes dudas, en Sweetea estamos para asesorarte. No dudes en contactarnos o consultar en nuestras tiendas. Estaremos felices de ayudarte.