5 tés perfectos para el frío y el invierno


A medida que los días se acortan y las temperaturas bajan pasamos más horas en el interior de nuestro hogar. Cuando el viento sopla contra las ventanas empañadas, qué mejor que calentarse las manos sosteniendo una taza de té bien caliente, con el vapor humedeciéndote la nariz.

Llegó el momento de darse permiso para disfrutar sin culpas: una manta para sentarse en el suelo cerca de fuego y una taza de té calientan el alma y el cuerpo de cualquier ser humano, aún en el clima más inclemente.

Pero, si la idea es maximizar el nivel de placer, después de haber preparado todo el escenario, ¿qué té elegir?

1- Te Chai, el mejor té para el invierno

Lidera el ranking de tés perfectos para el invierno porque aunque tal vez lo hayas probado frío o con crema helada, los ingredientes del té chai lo hacen ideal para darte un golpe de calor y energía en una fría mañana.

Solo o con leche, un desayuno con té Chai te asegura toda la energía del té negro por su alto contenido en teína y un golpe de calor debido a sus especias, en especial a la pimienta y el jengibre. Las hojas de stevia y la vainilla le dan la dulzura característica y los toques de canela despiertan tus sentidos para comenzar el día con cuerpo y alma más templados. Además del placer de su sabor exótico le brindas a tu sistema inmune un impulso que te será muy útil para prevenir gripes y resfríos.

Puedes innovar tu desayuno sin perder la esencia del té Chai usando leche de castañas o de almendras y creando tu propia versión de Golden Chai Latte.

A la mañana o en la oficina en un break de media tarde, el té Chai es la mejor compañía en los días más fríos.

2- Té Verde Panfried o Tostado

Puedes pasar todo el invierno tomando té verde bien caliente: es el té más bebido en todo el mundo. Pero si quieres ir un poco más allá en la escala de paladares sofisticados, estos días fríos innova con el Té Verde Panfried, Pan Fried (secado en una sartén o pan) o Tostado.

Como te lo sugiere el nombre las hojas de este té chino no son secadas al vapor, que es el método industrial más común. Para secar las hojas del té verde Panfried se requiere un trabajo artesanal al colocar las hojas en una especie de wok caliente y moverlas con la mano para lograr el punto justo de tostado.

Con este calor rápido se elimina el sabor levemente amargo o a hierba propio del té verde, pero se conservan todos sus componentes, especialmente catequinas y antioxidantes, que tiene un impacto muy positivo en nuestra salud.

El Té Verde Panfried Sweetea y sus aromas tostados van perfectamente con una noche frente a la chimenea y buena música calentando el ambiente.

3- Té Negro Bergamota

Desde latitudes más calidad, África e India, llega este blend de té negro con  gotas de aceite de bergamota conocido mundialmente como Earl Grey.

Sea o no cierta la leyenda del Conde Grey ( que no tiene nada que ver con el de las 50 sombras), lo que sí podemos afirmar es que la esencia del cítrico italiano llamado bergamota suaviza el sabor astringente del té negro y logra una mezcla deliciosa.

La bergamota es una especie de limón algo más dulce, pero diferente de la lima, y su calidez hace que el Earl Grey sea muy bienvenido los días más fríos, suavizando la garganta y manteniendo toda la energía propia del té negro.

Además es ideal para las personas que sufren de acidez porque la bergamota justamente suaviza el impacto de los taninos del té sobre el estómago.

Puedes beberlo a la mañana o con chocolate y crema a la tarde. En ambos casos, será un placer que tal vez extiendas el resto del año.

4- Té Rooibos y Murta

No podemos dejar de mencionar en este ranking una buena infusión para el invierno. No se trata de un té, ya que su ingrediente principal no proviene del árbol del té sino de un arbusto rojizo de Sudáfrica.

La suave infusión que se obtiene de las hojas de este arbusto es también rojiza, por lo que muchas personas lo confunden con el té rojo o Pu-Erh, que es otro té que no tiene nada que ver con el rooibos.

De Chile proviene la berrie ácida y acaramelada conocida como Murta que combina perfecto con el aromático rooibos y es una excelente alternativa si quieres consumir una bebida libre de cafeína o teína.

El Té Sweetea Rooibos – Murta logra un sabor equilibrado que suele describirse como “dulce, ahumado, vainilla, floral, caramelo, a miel” y combina muy bien con postres o repostería a la hora del té o después de la cena.

Esta infusión es riquísima por sí sola, pero muchos la degustan con un copo de crema batida. Como quiera que lo bebas encontrarás que tiene un sabor único y que aporta más de un beneficio para tu salud, por lo que es una muy buena opción de té para el invierno.

5- Té irlandés

Que el té y el alcohol van bien en cócteles y ponches es bien sabido, pero el romance del té con el whisky se mantiene firmemente a través de los siglos.  Juntos van tan bien porque sus sabores trabajan en armonía. Como en cualquier toda buena relación, liman sus asperezas mutuas. También acentúan los aromas del otro, complementándose entre sí a través de notas compartidas de humo, malta y frutas.

Muchos países dicen ser la cuna de esta mezcla, pero es cierto que, en Irlanda, la mezcla de té y whisky está muy incorporada a la vida diaria, incluso como tónico o reconstituyente después de un día muy duro o ante un resfrío.

La mezcla caliente de té, whisky, limón y algo de miel se conoce como Hot Toddy y en el siglo 19 los médicos lo recetaban para todo, desde el insomnio hasta los problemas de estómago.  Hoy en día, se bebe para aliviar los síntomas del resfriado (whisky para fortalecer, té para calentar, limón por las vitaminas) o para levantar el ánimo y vivir unos momentos de bienestar en nuestro ajetreado mundo.

Así que la próxima vez que te sientas con frío o desganado, prueba esta receta de té irlandés:

- Tres partes de tu té Sweetea preferido (te recomendamos té negro o verde) 

- Una parte de buen whisky

- 1 cucharada de miel

- Una rodaja de limón (opcional: unos clavos de olor en la rodaja)

Bébelo bien caliente y no habrá invierno que se le resista.