La Stevia te ayuda a mantener tus huesos


Es indudable que la Stevia (o Estevia) llegó para quedarse: todos los días conocemos una nueva investigación clínica que reafirma los beneficios de reemplazar el azúcar por este endulzante natural.

Nuestros tés con Stevia han sido creados en base reconocimiento de los beneficios de este endulzante sobre cualquier otro que existe en el mercado. Algunos de los más conocidos de la Estevia son: realzar el sabor de los tés e infusiones, no añadir calorías, equilibrar la glucosa en los diabéticos y no dañar el esmalte dental.

Reemplazar el azúcar de bebidas y comidas por un endulzante natural es lo mejor que puedes hacer para tener una vida sana. De hecho, la Organización Mundial de la Salud señala que la causa de la creciente obesidad de las personas de Occidente es por el abuso de bebidas gaseosas azucaradas y los productos super dulces de pastelería.

Las últimas investigaciones han encontrado una relación directa entre el uso de endulzantes naturales como la Stevia y el buen estado de los huesos.

Por qué se desgastan los huesos

Los huesos son tejidos vivos que dan estructura a nuestro cuerpo, nos permiten movernos y proteger nuestros órganos. De hecho, son tan vivos que están formándose y disolviéndose todo el tiempo.  Están en constante remodelación y se parecen poco a las imágenes rígidas que nos enseñaron en la escuela.

Gracias al equilibrio de los minerales que circulan en la sangre (Calcio, Magnesio y Fósforo), los huesos se van formando, engrosando y alargando hasta llegar a su punto de mayor desarrollo cerca de los 25 años. En ese momento tenemos los huesos más fuertes que en todo lo que nos resta de vida… por lo que cuidarlos tiene que ser una prioridad. Aún tenemos muchos años para caminar, correr y vivir saludables.

Nuestro esqueleto, siempre en movimiento tiene células que se dedican a formar hueso y tiene otras que se dedican a “comerlo”. De eso se trata la remodelación continua. Funcionan más o menos a la misma velocidad, pero después de los 25 años las que forman hueso lo hacen un poquito más lento. Pero la cosa se pone más peligrosa después de los 45 años en las mujeres y 60 años en los hombres.

Las células que se dedican a formar nuevo tejido óseo, previniendo o curando las fracturas dependen de la presencia Calcio, Vitamina D y de varias hormonas, entre ellas el estrógeno que deja de producirse después de la menopausia. Esta es la causa por las que el 35% de las mujeres mayores de 50 años tiene osteoporosis. Por esto es tan importante comenzar a prevenir esta pérdida ósea varios años antes.

La Estevia: una forma de prevenir la osteoporosis

Hace décadas que los médicos aconsejan a las mujeres mayores de 35 años cuidar una dieta rica en Calcio (lácteos, semillas de sésamo, higos, algas, brócoli) y la exposición cuidada al sol para fabricar vitamina D.

Más recientemente los científicos estudiaron la relación del azúcar y la osteoporosis. Llegaron a la conclusión de que el azúcar (glucosa) en la sangre produce pérdida de masa ósea porque:

- Inhibe la actividad de las células que forman los huesos

- Provoca que perdamos calcio por la orina

- Interfiere en la actividad de la Vitamina D

Este es el motivo por el cual el 80% de las personas diabéticas tipo I (juvenil) tienen osteoporosis desde muy jóvenes. El exceso de azúcar en sangre es el causante de esta patología. Son muy comunes las fracturas repetitivas y la mala calcificación al curarlas.

Eliminar las bebidas azucaradas, usar Stevia en tu té, café y jugos es un primer paso para comenzar a cuidar estos tejidos que son los que nos mantienen andando.

Además, la Estevia es un producto natural sin riesgos, ( a diferencia de otros endulzantes), su presentación en polvo la hace ideal para integrar recetas de postres y repostería y en Sweetea te ofrecemos todos nuestros productos con la mejor Stevia del mercado.

Así como la salud de tus huesos, la Stevia tienen más beneficios que te harán incorporarla para siempre en tu vida.

Fuentes:

Alimentos que aportan calcio

Metabolismo óseo

Dieta alta en glucosa y el riesgo de osteoporosis